¿Te estás planteando montar un gimnasio en casa? ¿Te asusta el coste económico? ¿Crees que no tienes el espacio suficiente? En este post intentaremos dar respuesta a ésta y otras preguntas para que de verdad te animes a montar un gimnasio en tu casa.

Una vez avanzamos en el proceso de toma de decisiones y elegimos la opción de entrenar en casa, se presenta un escollo fundamental y muy importante: el coste económico. Y es que entrenar en casa puede salir muy barato o tremendamente costoso.

¿Te suena?

A la hora de decidirnos por el equipamiento que tendrá nuestro nuevo gimnasio en casa solemos acudir a una gran superficie o tienda multi-marca para ver qué nos ofrece la amplia variedad de fabricantes del mercado.

¿Te ves identificado cuando imaginas a una persona eligiendo una bicicleta estática con la mejor calidad/precio o simplemente por el precio?

Desde Hogar Fitness consideramos que esta habitual realidad es un error; o al menos se pueden valorar otras cosas en las que quizá no hayas reparado.

Nuestras recomendaciones:

A la hora de elegir una máquina (una cinta de correr o una elíptica, por ejemplo), te recomendamos que valores los siguientes aspectos, ya que harán de tu experiencia algo mucho más fiable y duradero:

  • Diseño biomecánico: ¿qué significa esto? Se refiere a cómo el fabricante ha diseñado el movimiento de la máquina o su usabilidad, que determinará cómo te mueves. Aunque no lo creas, existen multitud de máquinas que están mal diseñadas y provocan movimientos incorrectos y potencialmente lesivos.

  • Sistema de regulaciones: es muy importante que la máquina tenga multitud de ajustes para individualizar al máximo el movimiento, respetando por supuesto el punto anterior.

  • Accesibilidad: en este caso, cómo accedemos a la máquina es otro detalle que suele pasar desapercibido; debemos tener en cuenta la omisión de riesgo de caída, tropiezo o similar.

  • Seguridad: es fundamental que existan mecanismos de seguridad que facilitarán el escape en caso de emergencia o imprevisto.

  • Garantía y certificado de calidad: debemos atender a las cláusulas que ofrece el fabricante en materia de servicio post – venta y sustitución de piezas y mano de obra en caso de avería. Éste es uno de los aspectos que mayor problema suele acarrear y donde el descontento del consumidor se hace más patente.

  • Área que ocupa: también llamada huella. Mide el espacio disponible y ten en cuenta la anchura y profundidad. ¡Y también la altura! Aquí te recomendamos que valores tu altura sumada a la altura de la máquina en el caso, por ejemplo, de una elíptica.

  • Gastos de transporte e instalación: así como impuestos. Muchas veces, la política del fabricante es omitir estos detalles, lo que provoca sorpresas desagradables. Nunca optes por montar tú mismo la maquinaria por muy fácil que parezca. Es nuestro consejo.

Otros puntos menos importantes a priori serían la posibilidad de personalizar la maquinaria, la retirada de material obsoleto ( en el caso de que tengas máquinas antiguas o en desuso), incluso la formación que algunas marcas dispensan para saber usar correctamente el equipamiento.

Esperamos haberte convencido de que la decisión de montar un gimnasio en casa conlleva una serie de aspectos a valorar más allá del coste económico.

Si unido a esto, necesitas ayuda de uno de nuestros asesores, no dudes en contactarnos.

¡A entrenar!